La cadera es una articulación fuerte, pero el desgaste, el deporte o una caída pueden lastimarla. Cuando duele al caminar, al dormir o al levantarte, vale la pena revisarla a tiempo.

La cadera une el fémur con la pelvis y soporta tu peso con cada paso. Cuando está sana, hace falta mucha fuerza para lastimarla; sin embargo, el deporte, correr, el uso excesivo o las caídas pueden provocar lesiones. Con los años, el cartílago también se desgasta y aparece la artrosis.
Estas son las causas que veo con más frecuencia:
Si el dolor de cadera te hace cojear, te despierta por la noche o no mejora en pocas semanas, es momento de una valoración. Un diagnóstico a tiempo abre más opciones de tratamiento.
No toda cadera necesita cirugía. Empiezo por entender tu caso con una exploración y, si hace falta, radiografías o resonancia. A partir de ahí definimos el mejor camino para ti — desde rehabilitación e infiltraciones hasta cirugía cuando está bien indicada.
Cuéntame qué te molesta y desde cuándo. Salgamos de dudas con una valoración.