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Especialidad · Pie y tobillo

Vuelve a pisar firme, sin dolor ni inestabilidad.

El pie y el tobillo aguantan cada paso, salto y frenada. Un esguince mal cuidado o una fractura pueden dejar secuelas si no se atienden bien. Aquí te explico qué hacer.

Anatomía del pie y el tobillo
Entiende tu pie y tobillo

¿Por qué me duele el tobillo o el pie?

El tobillo une la pierna con el pie y absorbe una fuerza enorme en cada movimiento. Los problemas más comunes son las torceduras (esguinces) y las fracturas — lesiones deportivas muy frecuentes. Cuando un esguince no se rehabilita bien, el tobillo puede quedar inestable y volver a lesionarse.

Estas son las causas que veo con más frecuencia:

  • Esguince de tobillo: tras una torcedura, con dolor, inflamación y dificultad para apoyar.
  • Fracturas: por caídas, impactos o torceduras fuertes.
  • Inestabilidad crónica: el tobillo "se va" con facilidad tras esguinces repetidos.
  • Tendinitis y fascitis plantar: dolor por sobrecarga en el tendón o la planta del pie.
Señal de alerta

Si no puedes apoyar el pie, el tobillo se hincha mucho o "se te va" seguido, conviene revisarlo. Un esguince bien tratado hoy evita un tobillo inestable mañana.

Cómo lo tratamos

Primero valoramos qué estructura está lesionada, con exploración y radiografías si hacen falta. La mayoría de los esguinces mejora con rehabilitación y un buen protocolo; las fracturas y la inestabilidad se tratan según el caso, buscando siempre la opción menos invasiva.

No dejes que un esguince se vuelva crónico.

Cuéntame qué te molesta y desde cuándo. Salgamos de dudas con una valoración.